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martes, 12 de mayo de 2009

Fútbol mexicano para un extranjero

Devin Mathis
Fútbol Mexicano para un extranjero

Me llamo Devin Mathis y soy de los Estados Unidos. En febrero yo fui a Torreón con unos amigos para visitar a sus familias. Durante este viaje fuimos al Estadio Corona para ver un partido del club Santos Laguna, nuestro equipo favorito. Durante este partido estaba pensando en las diferencias entre fútbol de los Estados Unidos y de México. Estaba pensando en que hay unas cosas importantes que tengo que decir a mis amigos cuando regresé a mi universidad para que se preparen para este ambiente y también para este tipo de afición.

Hay algunas cosas que tienes que recordar cuando asistes a un partido de fútbol en México. Primero: la mayoría de la gente que asiste a estos partidos piensa que el fútbol es la cosa más importante en el mundo con excepción de la religión. Por eso, es importante mantenerte callado si apoyas al equipo que viene de afuera. Hay algunos ejemplos de las entusiastas de los dos equipos peleando por la sola razón de que apoyan a otro equipo. También es una buena idea quitar su camisa después del partido si es de un equipo de afuera, especialmente si tu equipo ganó. Es un ambiente muy extraño para un estadounidense y puede ser uno muy intimidando. Al entrar el estadio ves unas paredes que están para separar los aficionados de los dos equipos y que también separan los aficionados del mismo equipo que son más ruidosos a los demás. Otro ejemplo es que hay cosas que gritan los aficionados que nunca oirías en los Estados Unidos. Estas son palabras y frases que probablemente nunca has oído en este u otro idioma. Si piensas en las palabras peores que puedes en español, te juro que vas a oír algo mucho peor gritado por un niño de no más de doce años. También hay tiempos cuando todas las entusiastas de un equipo gritan al mismo tiempo al otro equipo. Cuando hay un saque de puerta, toda la gente del estadio que apoya al otro equipo grita “PUTO.” Este ambiente también puede ser uno muy ebrio. A veces, unos estadios, como en el Estadio Corona de Torreón ya se acabó la cerveza en el medio tiempo. Lo de beber cerveza en cantidades tan grandes puede contribuir a la violencia y el ruido del estadio. Cuando hay un partido de gran importancia, debes prepararte para estar con un grupo de gente que esta muy ebria y para oír muchas cosas que nadie dice afuera de un estadio.

También tienes que tener mucho cuidado con la comida que sirven en y también afuera del estadio. Hay muchos vendedores que sirven mucha comida que nunca has visto en los Estados Unidos y hay algunas cosas que probablemente no debes comer. Un problema para la gran mayoría de la gente de los Estados Unidos tiene que ver con la calidad de la comida y el efecto causado por esta comida. Las tortas, por ejemplo, solo deben de ser comido si tienes mucha confianza en las habilidades del estomago. Aunque la mayoría de esta comida es muy rica, puede causar una cantidad de problemas que no quieres sufrir.

La ley de Herodes: consejos para extranjeros

Por Yoann Glocheux

Antes de todo la Ley de Herodes es una película mexicana de 2000 dirigida por Luis Estrada. Si un día tienen algunas horas libres en México, les aconsejo mucho mirar esta película. Además de darse cuenta de que los mexicanos tienen un gran sentido de humor, van a descubrir muchas cosas sobre los mexicanos, sus costumbres, sus relaciones con el dinero, el poder y los extranjeros. Aunque esta película es una parodia de la sociedad mexicana, rural especialmente, algunos clichés pueden ser relevantes para unos extranjeros.

Primero se critica mucho el sistema de mordida que existe en todos los niveles de la sociedad mexicana. Tienen que saber que esta práctica no está reservada únicamente para los hombres políticos, sino que se utiliza también para acelerar los procesos administrativos y sobre todo para evitar problemas, reales o no, con la policía. Si ustedes se quedan un semestre, o mejor un año en México, existe una alta probabilidad de que ustedes experimenten una situación de este tipo. En este caso les aconsejo conservar la calma, ya que es mal visto enojarse en México. Si no es algo grave o si no hicieron nada, la policía no va a pedirles directamente una mordida, sino que ustedes sentirán que está esperando algo. Si en efecto quebrantaron la ley, la situación será diferente, en la mayoría de los casos una suma de 300 a 500 pesos resolverá sus problemas. No les pido promover esta práctica que perjudica mucho a la imagen mexicana, sino que tienen que saber que este sistema de mordida existe y que pueden estar expuestos a esto.

La ley de Herodes más conocida a través de la frase “O te chingas o te jodes”, puede ser interpretada de la siguiente manera: el beneficio personal se logra en detrimento de otra persona. En la película se ve claramente que los personajes intentan enriquecerse a costa de la población, en la realidad van a descubrir que existen diferencias sociales enormes en México. En Monterrey van a encontrar gente muy acomodada, también otra más pobre. Pero viajando van a enfrentarse a gente viviendo con muy poco o ningún ingreso. Otro aspecto interesante a notar a través de la división social es la importancia de los títulos en México. Es muy común llamar a alguien por su título, dentro de los más utilizados vienen: Licenciado (a), Ingeniero (a) o Doctor (a).

Ustedes también van a tener un título en México, como extranjeros van a ser considerados como “gringos”, aunque esta palabra en su origen estaba destinada a los estadounidenses se utiliza para la gente que viene del extranjero. De todas maneras van a ser vistos como alguien que tiene bastante dinero, y lo van a sentir especialmente cuando van a comprar regalos, recuerdos o incluso comprando comida durante sus viajes o simplemente tomando un taxi en Monterrey. Nunca duden en regatear el precio con la gente, especialmente si acaban de llegar a una ciudad y no conocen los precios vigentes. La gente que vende recuerdos en la calle no es en general la que fabrica los productos y gana bastante bien su vida. Sin embargo no deben insistir demasiado en bajar un precio y recuerden que es algo que generalmente ustedes no hacen en una tienda “Luis Vitton”, “Armani” o “Gucci” por productos que no valen siempre sus precios.

Estaciones en México y en Japón

Estaciones
Por Juri Murakami

“Estaciones”, para mi esta palabra es muy importante para sentirme al corriente con el tiempo. ¿Aquí en México podemos sentir la diferencia de las estaciones? Desafortunadamente no, casi siempre pasamos tiempo con camisetas cortas y en diciembre durante unos días necesitamos chamarras. En Japón hay cuatro estaciones, primavera, verano, otoño e invierno, los cuales son muy bonitos y en cada estación hay algo que ver, comer y sentir.

Primavera
Lo más importante en primavera son los arboles de cerezos. Como pueden ver en las fotos están muy hermosos y cuando están en su plenitud hacemos fiestas abajo de estas flores con muchas comidas y bebidas. No solamente se hacen por amigos sino por cada familia y empresa. En Japón los estudiantes de kinder, primaria, secundaria, prepa y universidad entran en el principio de abril y es muy tradicional tomar fotos con la familia abajo de árboles de cerezos con uniforme nuevo.

Verano
En verano hay muchas fiestas con los fuegos artificiales. En México los vi dos veces en Oaxaca, pero son muy diferentes de los de Japón. Primero, en Japón casi siempre se hacen arriba de mar por seguridad, pero aquí en México aunque los que yo vi se hicieron muy cerca de la gente estuvieron muy divertidos. En Japón cuando la gente va a fiestas de verano para ver los fuegos artificiales probablemente lleven “Yukata” que es muy parecido a “Kimono” pero es más ligero y casual.

Otoño
Para mi el otoño es el más importante porque en Japón se dice que el otoño es la estación para comer, leer y hacer deportes. Lo más importante es el primero, comer. En otoño hay muchas comidas de temporada que son muy ricas. Además el paisaje de calle y montaña es muy impresionante. Las hojitas de los árboles cambian a diferentes colores. En la noche en Kioto hay etapas en las que pueden ver “kouyou” (que significa el cambio de colores de hojitas) con templos con luces. Es muy común ir ahí con novios y absolutamente podría hacer buena atmosfera para pasar una noche con novios.

Invierno
En mi opinión el invierno es la estación que hace más tradicionales a los japoneses, porque en enero hay una fiesta del año nuevo que es el evento más importante en Japón y en la casa se usa “kotatsu” para aguantar del frío. Kotatsu es una mesa con calefacción, en donde la familia se reúne y platica viendo la tele y comiendo mandarinas.

A través de pasar un año en México reconocí la belleza del cambio climático y también se me ocurrió una opinión acerca de las características de los mexicanos. Me parece que los mexicanos son muy alegres, chistosos y expresan sus sentimientos audazmente como cuando se saludan y hacen fiestas. Y lo que no puedo olvidar, con su costumbre de llegar tarde. Mi teoría es que el clima en México influye en el comportamiento de los mexicanos. Hay un clima loco porque cambia la temperatura mucho en un día o casi siempre hace calor, ¿será que esto también hace a los mexicanos llegar tarde? De todos modos les recomiendo que si quieren ser más sensibles y sentir muchas cosas vayan a Japón y si quieren ser más audaces y locos o locas vayan a México. Las estaciones de cada país los pueden cambian como quieran.

Las fiestas de cumpleaños

Por Kaori Inoue

Todavía tengo muchas experiencias interesantes de choque cultural.

En el cumpleaños, creo que casi todo el mundo celebra con pastel, es normal, en Japón también nosotros comemos pastel. Pero en México, primero ponen la cara de la persona que cumple años en el pastel y dicen: “mordida”, “mordida”. Yo vivía en la residencia del Tec, y un día, como a las 4 de la mañana de repente me levanté por causa de mucho ruido, era la música de mariachi. Duró como 30 minutos y no pude dormir. Por eso fui a la choza de la residencia para preguntar qué pasaba. Me dijeron que en México, en el cumpleaños de la novia, el novio llevaba al mariachi para que tocara la música y la novia iba a levantarse por la música de mariachi. En México dicen que es muy romántico, se llama serenata

La relación entre novios es lo que más me sorprendió en México. Ellos se besan en público. Fue un gran impacto para mí. Todos los días yo lo vi en la calle, pero es normal en México. Me parece que en México, expresan los sentimientos o las ideas más directamente que en Japón. Es que nosotros tenemos que expresar lo que queremos decir dando un rodeo. Si no, todos piensan somos maleducados. En México podemos expresar nuestra opinión directamente. Según yo, por eso ellos se besan mucho en público. Es que en México es extraño que no expresen los sentimientos. Por eso nosotros podemos expresar las opiniones sin miedo. ¡Y podemos besar sin miedo!

Las características de los japoneses y los mexicanos

Se dice que los japoneses son muy serios y trabajadores y los extranjeros piensan que los japoneses son buenos. Pero, no creo. Para mí los japoneses son demasiado preocupados, detallistas, nosotros no sabemos cómo disfrutar la vida. Pero los mexicanos saben cómo disfrutar la vida. Es que los japoneses tienden a tener estrés mucho por la sociedad, los estudios y los trabajos. Por eso hay muchos suicidios en Japón. Los mexicanos saben cómo disminuir el estrés. Por ejemplo, en el fin de semana, yo hacía mi tarea y mis amigas mexicanas me decían: “vamos a salir”. Entonces respondía que no podía porque tenía tarea. Y mis amigas me decían que no hiciera tarea en el fin de semana. Al inicio creía que era incorrecto. Primero, tengo que hacer tarea y luego salir. Pero, ellos se disfrutan para motivar a los estudios. Por eso pensé que era correcto también.

Los pensamientos de los mexicanos y los de los japoneses son contrarios, por eso aprendí muchas cosas y ahora puedo ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Si no hubiera ido a México, no habría podido. Las experiencia de mi vida en México es mi tesoro.

El tiempo, la familia y los amigos

Por Kaori Inoue

Estoy en México desde hace como 10 meses, y tengo las experiencias de choque cultural. Es que los valores de México y los de Japón son totalmente diferentes. En las culturas no hay cosas buenas ni malas. Pero espero que mi experiencia sea clave para los estudiantes japoneses o asiáticos para que se adapten a la cultura mexicana fácilmente. No fue tan difícil para mí. Solamente tenemos que ser flexibles con todo. Y espero que disfruten la vida en México. Mi artículo tiene tres secciones, el valor del tiempo, de familia y de los amigos.

1. El valor del tiempo
Me parece que para los mexicanos, el tiempo no es super importante. Si es importante pero no se preocupan mucho. Es decir, los mexicanos tienen más tolerancia que los japoneses. Por ejemplo, cuando tengo una cita con mi amigo mexicano a las dos y media, el llega a las tres. Según yo, casi todos los mexicanos llegan 30 minutos después.
Hay una palabra que es muy interesante, la he escuchado mucho y ahora la uso mucho:“Ahorita.” Usan esta palabra en frases como estas “ahorita vengo”, “ahorita te llamo, “ahorita regreso.” Lo que descubrí es que “ahorita” no significa ahora mismo. Cuando otra gente usa ahorita, es mejor que no esperen. Ahorita es una palabra muy ambigua. Ahorita puede ser 5 minutos después, 1 hora, 5 horas, una semana, 1 mes o más. Pero nadie sabe cuándo específicamente…
Me parece que los mexicanos viven en el presente. Ellos disfrutan mucho la vida. Pero los japoneses se preocupan mucho por futuro y no disfrutan el presente. Entonces, aprendí que tenemos que dejar de pensar tanto en el futuro y disfrutar más el presente. Por otro lado, en Japón pensamos que el tiempo es super importante. Organizamos las actividades con tiempo. Hay un dicho que dice: “No podemos comprar tiempo con dinero.” En Japón, necesitamos llegar a una cita 10 minutos antes. Si no, otra gente piensa somos maleducados; pero en México, jamás. Si llegan a
una[I1] cita 10 minutos antes, tienen que esperar mucho tiempo. Por eso no lo hagan. Y les recomiendo que lleven i pod.

2. El valor de la familia
Para los mexicanos, la familia es más importante. Creo que puedo decir que ellos viven para su familia. Todos los días mis amigos hablan por teléfono con sus familias, explicando todo con mucho detalle. Me sorprendí mucho. Es que he hablado con mis papás solo 2 veces durante 10 meses; pero para mí es suficiente. Por otra parte en Japón, también para nosotros la familia es muy muy importante, pero la relación de la familia de Japón parece más fría que la de México. No hablamos tanto, no saludamos con besitos en mi familia jamás. Pero eso no significa que la familia no es importante. Pensamos que podemos comunicarnos con la familia sin palabras.

3. El valor de los amigos
En México, los amigos significan las personas con quien han hablado o tenido algún contacto. Amigo es muy amplio en México. También ellos usan para conocidos como “primos” o “primas” para mostrar la amistad para otra gente. Ellos pueden aceptar las personas desconocidas aunque sean extranjeros. Ellos no tienen incertidumbre sobre las cosas diferentes ni desconocidas. En cambio en Japón, tenemos mucha incertidumbre de las cosas nuevas o las personas desconocidas aun dentro de la misma cultura. Culturalmente tendemos a rechazar las cosas diferentes. En Japón, amigo significa las personas con las que nos comunicamos mucho, salimos mucho, etc.… El significado de amigo es más íntimo que el de México. Verán como se comunican los mexicanos, y hay que aprender la habilidad que tienen los mexicanos para comunicarse.Todo el mundo tiene diferente valor. Pero hay que entendernos para que nos llevemos bien con los extranjeros. De ellos, tenemos muchas cosas para aprender.



Los mexicanos

Yo me llamo Carl Sjöström y soy de Suecia. Es mi segunda vez aquí en México y he llegado a entender que lo que más me gusta de México es la gente. Los mexicanos son muy diferentes a los suecos y, claro, con otra cultura viene otra forma de ser y portarse. En este texto voy a contarles un poco de la raza mexicana, así como yo la he conocido. Claro que las personas que yo conozco no pueden representar a todo un pueblo, pero al mismo tiempo tienen las características de un mexicano. Una característica muy especial para un mexicano es ser amable con la gente. Un mexicano no quiere decepcionar a alguien y por eso va a tratar de contestar cualquier pregunta aunque realmente no sabe la respuesta. Así que cuando paras a un mexicano para preguntarle por una dirección, te puede mandar a cualquier lado.

Algo que ha hecho al mexicano muy famoso en el resto de Latinoamérica y el mundo es la burla mexicana, o el doble sentido. Simplemente hay muchas cosas en el idioma del mexicano que tienen más de un sentido. Cuando un mexicano, normalmente los hombres, conocen a una persona del extranjero hacen burla de ella/él. Esto puede ocurrir en diferentes formas pero siempre en broma.

Muchos mexicanos son fanáticos del fútbol. El futbol ha llegado a ser la segunda religión en México y para conseguir un boleto para un partido importante el mexicano nunca se rinde. He escuchado historias de personas esperando días fuera de una taquilla. El futbol está presente en todos ámbitos de la sociedad. Hay gente que pinta sus casas del mismo color que la playera del equipo y hay personas que tienen tanto amor por su equipo que cuando se mueren quieren que su ataúd tenga los mismos colores que la playera de su equipo.

Al mexicano también le gusta la fiesta. Aparte de tener muchisimos días fiestivos también le gusta reunirse con su familia y amigos durante los fines de semana para tomar cerveza y tequila y charlar un poco. Los mexicanos son muy sociales y pueden pasar toda la noche platicando sobre cualquier tema, lo importante es estar juntos. Si alguna vez vas a tener una fiesta en México, recuerda que cuando los mexicanos vienen, nunca vienen solos. Van a llevar por lo menos a tres amigos así que hay que planear las fiestas para que no venga demasiada gente.


Aparte del fútbol, a los mexicanos les gusta hablar sobre los políticos del país. Como los políticos mexicanos son una una raza propia y hacen muchas tonterías, hay mucha amargura y vergüenza en el pueblo. Yo he pasado horas y horas escuchando de los partidos y presidentes que siguen engañando al pueblo mexicano. Pero al fin y al cabo, la gente de México sigue luchando, porque no hay de otra.

Ahora tienes más o menos una idea de lo que son los mexicanos según mi punto de vista. Si tienes algunas preguntas, puedes mandar un mail a: Carl.sjostrom@gmail.com

domingo, 10 de mayo de 2009

Los mexicanos por qué los quiero tanto

Por Karolina Szczerban

Soy de Polonia, de un país donde hay nieve y en invierno estamos a menos de 30 grados a veces. A lo mejor es la culpa del clima pero mucha gente por allá es muy quejosa. Cuando le preguntas ¿Cómo estás? Casi nadie te va a decir ¡Estoy bien, gracias! Nosotros, los polacos, siempre vemos los problemas: el clima está mal, no ganamos bastante, todo el tiempo estamos enfermos. Aparte la mayoría de la gente es muy seria, sin sonrisa en su cara. De hecho, me encanta mi país y soy muy patriota pero a veces me parece que debería de haber nacido en otro lugar como por ejemplo - México.

Me acuerdo muy bien día 11 de enero de 2009 cuando llegué a México, todo para mí era nuevo, diferente y a veces hasta loco. La primera sorpresa – la manera de manejar de aquí que es muy fea – o sea por ejemplo casi nadie está usando los indicadores. La segunda – el paisaje muy distinto de lo que se conoce en Polonia o en otros países europeos – zonas de casas de cartones al lado de casas lujosos de San Pedro. Hay otras cosas que al principio no me gustaban para nada. Sin embargo, lo que en México puede ganar con todas las desventajas, es la gente. Tal vez todo el tiempo he tenido suerte, pero en general estoy enamorada de los mexicanos. Mi segundo día en Monterrey, perdí camino a mí casa, todavía no tenía celular, ni dinero y se me olvidó como se llamaba exactamente la calle, donde estaba nuestra casa. Toda la gente a la que pregunté quería ayudarme con una sonrisa en su cara y con mucha paciencia. Por fin un muchacho me compró un mapa y sacrificó su tiempo para llevarme a la casa. Tenía las mismas historias todo el tiempo. Quizás, si hubiera pasado algo desagradable, mi opinión sería diferente. Pues, me di cuenta que en este país hay de todo pero por lo general la gente es más optimista, menos preocupada y no está buscando problemas donde de hecho no existen. Me encanta que todos los hombres saben bailar, que todos andan con sonrisa.

Aparte de muchas cosas lindas que puedo decir de México obviamente se puede también hablar mucho de lo chistoso. Una de las cosas que más risa me da es la tendencia de los mexicanos a exagerar en cada contexto posible. Lo más visible es en política y la tendencia a crear y desarrollar un nuevo estado libre de la corrupción, nepotismo y el poder de los grupos de interés. El concepto del proyecto de nación viene en cada plática política pero sin realmente enseñar el camino y los pasos que se debería de tomar para lograrlo. Para cambiar México tenemos que empezar por nosotros mismos es un slogan muy popular pero no tiene mucho que ver con la realidad mexicana, solo intenta ir a cualquier trámite para darte cuenta de que los oficiales más que cambiar México quieren cambiar sus salarios.

Aunque sea corrupto, tercermundista o más correctamente dicho en vías de desarrollo México es un país encantador y nadie lo puede entender bien hasta que no viva la experiencia de compartir su vida con esa gente tan amable e inolvidable.

lunes, 27 de abril de 2009

Entre la espontaneidad mexicana y la planificación danesa

Por Emilie Sand Pedersen, Dinamarca

Un viernes incidental a las diez de la noche me encuentro en mi cuarto en las Residencias del Tec con una amiga danesa. No hemos planificado salir, por lo cual estamos vestidas de ropa relajada, viendo programas daneses por internet y pasándola muy tranquilo. Si esa situación hubiera ocurrido en Dinamarca, sería previsible y seguro que no habría ocurrido más está noche. Habríamos acabado de ver el programa y ya. Pero no estoy en Dinamarca, estoy en otro país mucho más imprevisible: México lindo donde nunca se sabe qué va a pasar. Es que en este momento, a mitad del programa, nos llama otra amiga danesa, nos informa que dos amigos mexicanos acaban de invitarla a salir y nos propone que vayamos también. En Dinamarca no se decide salir con los amigos a las 10 de la noche. Lo que pasa es que allá vivimos en una cultura de planificación donde planeamos el martes cuándo, a dónde y con quién saldremos el viernes. En México, sin embargo, es completamente al revés. Los mexicanos viven en una cultura de espontaneidad y frecuentemente se deciden en el último momento qué van a hacer. Muchas veces ni saben a dónde van a ir dos minutos antes de que se vayan. Como mi amiga y yo ahora estamos en México, y por esto sentimos que hay que hacer como los mexicanos (por lo menos hasta cierto punto), esta noche nos decidimos a aprovechar la ocasión y salir con los otros. A veces en México lo único probable es que algo improbable ocurra.

¿Qué tal esa espontaneidad? ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas? Para una danesa puede ser difícil acostumbrarse a la imposible misión de planear algo de antemano con los mexicanos. Casi nunca me pueden dar una respuesta sin demora cuando les pregunto si hacemos algo un determinado día. Tal vez eso no sea tan raro considerando que los alumnos mexicanos del Tec estudian 48 horas a la semana, tienen examenes parciales cada tres semanas y, en encima de eso, hacen trabajo social obligatorio. Por ello, muchas veces no me dan una respuesta a mi pregunta anterior hasta el último momento. Y otras veces no responden en absoluto. Las señales de peligro se ponen rojas cuando los mexicanos me dicen: “Ahorita te aviso” o “Está bien, al ratito te marco para ponernos de acuerdo”. Fíjense qué interesantes estos términos temporales de “ahorita” y “ratito”. Ambas son expresiones diminutivas de las palabras “ahora” y “rato”, respectivamente. La terminación de –ito les da a las palabras un significado de algo pequeño, es decir, “ahorita” y “ratito” deberían ser momentos que lógicamente fueran más breves que “ahora” y “rato”. No obstante, mi lógica gramatical no me sirve cuando tengo que interpetrar lo que el mexicano realmente está diciéndome. Pero creo que ya lo aprendí. Cuando los mexicanos me dicen que van a hacer algo al ratito, no están haciéndome una promesa. Traducido a danés, “al ratito” puede significar lo que sea: dos horas, unas semanas y (lo último es lo más problable) nunca. No es que los mexicanos sean crueles y quieran dejarme esperar sin respuesta. Lo que ocurre es que siempre les pasa algo, la situación se cambia y entonces ya no es posible con lo que habíamos planificado. Quizás los pueda perdonar ya que viven en un país donde nunca se sabe qué va a pasar. Pero de todos modos siempre me costará comprender por qué los mexicanos no se sienten obligados a marcarme y avisarme de los cambios en el plan original. Especialmente cuando se toma en cuenta que no se tardarían más de dos minutos.



Sí, tenemos un acuerdo: ¡Me vas a llamar!

Por otro lado, la espontaneidad de los mexicanos también tiene sus ventajas. Le ofrece emoción a la vida cotidiana y me da un sentido de que nunca se acaban las posibilidades aquí. Siempre hay espacio para una persona extra, siempre hay una invitación inesperada y siempre me sorprende cómo los acontecimientos se desarrollan. ¡No hay por qué aburrirse en Monterrey donde hasta el tiempo se comporta de una manera totalmente imprevisible! En mi opinión, los daneses podemos aprender algo de la espontaneidad de los mexicanos. A veces es una barrera social que los daneses siempre tenemos que planificar las cosas cien años de antemano en vez de solamente llamar a un amigo y preguntarle si quiere hacer algo la misma noche. Aunque la espontaneidad de los mexicanos no siempre me conviene, espero llevar un poco de ella a Dinamarca y mezclarla con mi disposición natural de la planificación. A lo mejor no funcionará allá pero por lo menos haré un intento. ¡Si no funciona, siempre puedo tomar una decisión espontánea y regresar al país donde sí funciona!