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jueves, 30 de abril de 2009

Historias de sábado por la noche: autoridad y corrupción

Por João Neto

Sábado, 01:35 de la mañana. El ambiente es de fiesta: la gente circula, las voces retumban por toda la casa y alrededores, la música se escucha por toda la calle.
Los transeúntes caminan ya sin mirar, tal es la regularidad del ruido y de tales aglomeraciones de gente joven.
Todo dejaba entrever que sería una noche común, húmeda y caliente, igual a tantas otras tan características por tierras mexicanas.
Sin embargo, de repente, surge delante de la casa una patrulla de la policía con las luces apagadas, se parando de súbito. Luego otra. Los instantes siguientes fueron de pura adrenalina: un chico que corre como si el piso se estuviera deshaciendo atrás de él, otro que se había bajado atrás de un carro, y luego sigue los pasos del primero, más dos surgen no se sabe bien de dónde y corren también como si no hubiera mañana, escaleras arriba, resbalando a punto de quebrar sus barbillas.
Mientras, los policías habían salido de sus imponentes coches, corriendo también, siempre con sus fieles amigos chalecos anti-bala, botas de puntera de acero, y claro, sus miradas y sonrisas sarcásticas, como si fueran bendecidos por algo superior. Lo sorprendente fue como se frenaron a 10 cm de las escaleras que daban para la casa, como si hubiera una frontera invisible, pero más fuerte que el concreto.
Esto puede parecer una historia normal para muchas personas y culturas, pero para alguien que vio las caras de miedo de los chicos que corrían escaleras arriba, como si su vida estuviera en juego, le deja pensando por algunos días.

Y en estos días no se piensa solo en la cara de los chicos, sino también en toda la posición de la policía en el contexto social mexicano.
De hecho esta historia real sirve de glosa a una reflexión sobre la policía, su actitud autoritaria, y claro, sobre sus más que conocidas prácticas de corrupción.
Me quedo preguntando si esta actitud autoritaria está de alguna forma relacionada con la corrupción, o sea, si esperando ya algunas “mordidas” la policía hace cumplir la ley (y a veces ella misma inventa leyes que le ayude a extorsionar un poco más) no para cumplir con su función de mantenimiento del orden social, sino para obtener dividendos.
Otra cosa espantosa es el hecho de que si en cualquier país se comete un delito, la policía no se frena en la referida barrera invisible. Si el objetivo es efectivamente cumplir con la ley y si se ve a los infractores a dos metros la policía no da simplemente la espalda, como si para allá de la barrera ya fuera otro mundo. ¡A no ser que no quiera problemas, manteniendo así su espacio de acción, escenario de abuso de autoridad y hábitat de la corrupción!
Más historias se podrían contar y reflexiones presentar, pero me voy a fijar ahora en las soluciones. ¿Qué hacer para terminar con este abuso de la autoridad y con este ambiente de corrupción? No habiendo un constreñimiento social, una libertad suficiente para que los periodistas publiquen las historias conocidas de muchos, propongo una bajada de las multas. Puede parecer extraño, pero esto haría ciertamente que las personas pagasen las multas en lugar de dar mordidas (dada la diferencia de “precios”), beneficiando así al Estado mexicano. Por su lado, la policía ya no tendría incentivo para abusar de la ley, esto se verificando de hecho la relación entre corrupción y abuso de poder. Ejercerían así su trabajo de una forma “normal”, con el incentivo de cumplir la ley por cumplir la ley, ¡al final esa es su función!

miércoles, 29 de abril de 2009

Seguridad en México

Por Regitze Hansen

El concepto de seguridad es una de las cosas que me parece muy interesante en la sociedad de México. Sólo de haber estado aquí unos meses me he dado cuenta de que el concepto de la seguridad es muy diferente al que tenemos en Dinamarca.
Lo que primero salta a la vista aquí en México es que la policía es más visible en comparación con Dinamarca. Puedes ver muchos más policías en las calles pero no necesariamente eso te hace sentir más seguro, lo cual voy a explicar más tarde. Además cuando viajas en camión o carro por el país en muchos sitios hay controles militares donde hay militares con armas y ametralladores. Están en todas las fronteras de los diferentes estados pero también están situados en diferentes sitios dentro de los estados. Por los militares te sientes inseguro aunque deberían darte un sentimiento de seguridad. Lo que te hace tener un poco de miedo es que sabes que tienen el poder de parar a cualquier carro y recorrerlo todo para saber si traes algo ilegal. Tienes la sensación de que sospechan de ti aunque no hayas comitido un crimen. El mero hecho de que hay militares en las calles te hace sentir inseguro y nunca verías a un militar con una ametralladora en Dinamarca y por eso que lo ves tan a menudo aquí te asusta.



Otra cosa es la policía que te puede parar por cualquier motivo aunque en realidad no has hecho nada malo sólo porque quieren dinero de ti. Este es un concepto muy diferente al que tenemos de la policía en Dinamarca. Si ves a la policía en la calle en Dinamarca te sientes seguro y la gente tiene confianza en que ellos son los ejecutores de la justicia y siguen la ley.
En México de mi experiencia y lo que me han dicho varios mexicanos me parece que no hay mucho sentimiento de seguridad. El sistema no ofrece a la gente mucha seguridad y por eso la gente solamente tiene la seguridad que su familia le ofrece. Todo en la sociedad mexicana es imprevisible y entonces la familia es lo único constante en la vida de un mexicano.
Me parece muy paradójico que por todos lados en la sociedad mexicana se ven a guardias, policía y militares pero eso no significa que haya seguridad.
Todas estas autoridades imponen reglas a las habitantes pero porque muchas veces son reglas un poco rídiculas o las hacen rídiculas porque nadie las refuerza y por eso tampoco nadie las sigue.

Otra cuestión de la seguridad en México es la alta tasa de crímenes que hay en la sociedad. Antes de venir a México creo que mucho extranjeros tienen la imagen de que México es muy peligroso. Por supuesto uno tiene que ser razonable y no hacer cosas estupidas y tener algunas precauciones. Por ejemplo, es mejor llamar un taxi seguro o en el caso de estudiantes de Tec pueden pedir a un guardia que lo llame para ti para que sea uno seguro. Y tampoco debes caminar solo por la calle por la noche y cosas así. Hay lugares en México que son menos seguros pero en general aquí en Monterrey no es tan malo y yo nunca me he sentido muy insegura aquí y he podido hacer todo lo quería.