Mostrando entradas con la etiqueta Vida en el Tec. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vida en el Tec. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de abril de 2009

Obtener una Visa FM3 de estudiante


Por Pernille Eliasen

Obtener una Visa FM3 de estudiante no siempre es tan fácil como se podría imaginar. Por eso, voy a contarles sobre mi experiencia de obtenerla para que puedan evaluar las maneras de hacerlo de la manera más eficaz y fácil, tanto antes de viajar como el proceso de registrarla u obtenerla aquí en México.

Cuando recibí la carta de admisión del Tecnológico de Monterrey, inmediatamente empecé el proceso de obtener la Visa para asegurarme que de todo estaba listo para cuando viajara. Primero tenía que buscar muchos papeles tanto de mi universidad danesa como del Tecnológico y también informaciones sobre mi misma. Después de mucha espera finalmente obtuve mi Visa de estudiante pero todavía me faltaba hacer una cosa, la cual era enviar mi huella a la embajada mexicana en Dinamarca. Me parecía ilógico que tenía que enviarla yo misma por vía postal porque en realidad podría enviar la huella de cualquier persona. Pues ni modo, le envié mi huella y casi dos meses después de iniciar el proceso de la Visa, estaba lista, o por lo menos lo creí.

Es decir, en los primeros días de introducción en el TEC nos informaron que si ya teníamos la Visa de estudiante, teníamos que registrarla y si no la teníamos era muy importante empezar el proceso antes de estar en el país por 31 días. Para ayudarnos, obtuvimos un folleto desplegable que fue una guía de cómo registrar la Visa u obtenerla. Al leer el folleto, se encontró que no había gran diferencia en los papeles que uno tenía que buscar para hacer las dos cosas. Los empleados de la oficina internacional nos aconsejaron usar la oficina de abogados que trabajan en el TEC porque de esa manera el proceso sería más fácil porque los abogados nos ayudaron a escribir las cartas para la oficina de migración y, además, solamente teníamos que ir para allá una vez. Mis amigas y yo seguimos su consejo y fuimos a la oficina de los abogados donde nos contaron cuáles informaciones teníamos que buscar. Por suerte, los papeles no fueron difíciles de encontrar y dentro de poco tiempo pudimos ir a la oficina de los abogados con los papeles y las fotos necesarios. Desde este momento el proceso dependió de los abogados. No mucho tiempo después, mi amiga y yo recibimos un correo electrónico diciendo que teníamos una cita con los abogados en la oficina de migración. Fuimos para firmar y dar nuestras huellas, y después de pocas horas estábamos listas. Desde entonces solamente había que esperar a que llegara la Visa.
Me sorprendí cuando un día ambas de mis amigas recibían un correo diciendo que podían recoger sus Visas. Es que, una de mis amigas tenía una cita en la oficina de migración dos semanas después de mí, y por eso no entendí por qué la mía no había llegado. Resultó que yo tenía que regresar a la oficina de migración donde tenía que esperar por tres horas porque había cometido un error la primera vez que fui, ya que se había olvidado poner mi huella en la Visa. Otra vez pensé que todo estaba en orden hasta hace tres días cuando recibí otro correo de los abogados explicándome que era necesario regresar a la oficina de migración por la tercera vez porque también se había olvidado pedirme mi firma otra vez.

Pues, todavía no tengo mi Visa de estudiante pero espero que pueda recogerla en la semana que viene. ¡Ojalá que no se hayan olvidado algo esta vez!


La Visa de mi amiga

Para concluir, no pienso que valga la pena pagar a los abogados para tener su ayuda en el proceso de la Visa porque aunque yo ya había hecho mucho antes de venir a México, había muchos problemas y algunas de mis amigos que hicieron el proceso ellos mismos ya tienen sus Visas y me dijeron que no había problemas. Por otra parte, tampoco hubo problemas con las Visas de mis amigas danesas, entonces tal vez solamente yo tuve mala suerte.
Además si tuviera que hacerlo otra vez, no empezaría el proceso en Dinamarca ya que también fue un poco complicado y casi se tiene que hacer lo mismo para obtener una Visa como para registrarla.

Elegir las materias

Por Pernille Eliasen

En este artículo voy a contarles sobre mi experiencia de elegir las materias como estudiante internacional en Tecnológico de Monterrey. La razón por la que decidí escribir sobre este tema es que quiero que los alumnos que van a estudiar en el TEC en el futuro sepan que hay cursos meramente para los estudiantes internacionales para evitar las molestias que tuvimos mis amigas y yo.

Antes de llegar al TEC teníamos que tomar en la página Web del Tecnológico un test en el cual el nivel de español de cada persona fue calificado. Dependiendo del resultado se podría elegir las materias correspondientes a su nivel. Había muchas materias entre las cuales elegir. Elegimos 4 materias que estaban de acuerdo con nuestra carrera en Dinamarca e inmediatamente fueron aceptadas por parte del TEC. También era importante que La Universidad de Aalborg nos diera su aprobación para que pudiéramos obtener crédito para las materias al regresar a Dinamarca.

Al llegar al TEC nos dimos cuenta de que una de las materias solamente era para alumnos mexicanos ya que el curso era para corregir los errores ya existentes en su uso de la lengua. Por eso teníamos que elegir otra materia pero no había problemas porque había personal allá para ayudarnos. Entonces creíamos que el resto del horario estaba en orden, pero el primer día de clases mis amigas y yo fuimos a la primera clase y nos enteramos de que solamente había mexicanos en la clase. Es decir, la mayoría de los alumnos estaban en el noveno semestre y por eso el nivel de español fue demasiado difícil y teníamos problemas de entender lo que decía el profesor. Eso se repitió en todas nuestras clases y estábamos muy frustradas. La única solución que podíamos encontrar del problema era cambiar todo nuestro horario, lo cual hicimos. Cuando fuimos a la oficina en donde se podía cambiarlo, nos dimos cuenta de que había cursos exclusivamente para los alumnos internacionales. Nos alegró saber eso, ya que pensábamos que el nivel sería más adecuado para nosotras, lo cual era verdad. Aunque fue un poco difícil resolver el horario nuevo, ya que algunas de las materias que queríamos ya estaban llenas, logramos resolverlo. A pesar de que el hecho de cambiar materias significó que nos perdimos algunas clases en los primeros días estamos muy contentas de que fuera posible cambiar nuestro horario.

Mi horario final

Para concluir, habría sido mucho más fácil y sin preocupaciones si hubiéramos sabido que había clases exclusivamente para los alumnos extranjeros antes de venir al Tecnológico. Habría sido mejor si el TEC nos hubiera informado de manera más clara en su página Web. Ahora que he escrito sobre esto en nuestro blog espero que los alumnos que van a estudiar en el TEC se puedan beneficiar de mi artículo.

Finalmente quiero decir que todos los empleados del TEC nos ayudaron muy bien y comprendieron nuestra situación y, por eso, no hubo problemas con ellos cuando quisimos cambiar el horario.

lunes, 27 de abril de 2009

Vivir en el pueblo del Tec

Por Emilie Sand Pedersen, Dinamarca

¿Alguna vez has estudiado en una universidad donde andan pavosreales y gamos por el Campus? ¿O donde hay guardias que van patrullando en scooters porque el Campus es tan grande? ¿Y que tiene un estadio con espacio para miles de personas? Pues yo nunca hasta llegar al Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. Es como un pequeño pueblo con sus propios habitantes (los estudiantes), un alcalde (el rector) y sus empleados (los profesores). Hay donde comer, donde hacer ejercicio, donde trabajar y donde divertirse. A continuación, les voy a contar sobre mi visita como habitante extranjera en este pequeño pueblo.

Bienvenido al Tec de Monterrey


Mi primera impresión del Tec era que el Campus era muy, muy grande. El primer día de clases me sentí un poco perdida caminando de un lugar a otro sin mucha orientación y entre todas las personas que no conocía. Pero después de unos días empecé a ver una estructura y orden en el caos. Podía orientarme mejor, sabía donde tenía mis clases, donde la Oficina Internacional estaba y cada vez reconocía a más y más gente. Pasaron unas semanas más y ya me sentía como una habitante que tenía rutina y una vida cotidiana en el pueblo.

El Campus de Tec es muy diferente al Campus de mi universidad en Dinamarca. Las diferencias se ven sólo al entrar al Tec. Hay un nivel de seguridad muy alta aquí que no existe en mi universidad danesa. El Tec está encerrado por una cerca alta y hay guardias en todas las puertas que te piden identificación antes de darte permiso para entrar. También se ve a guardias que van patrullando en scooters por el Campus para asegurarse de que todo está bien. Es bueno que el Tec tome tantas precauciones de seguridad pero tengo que admitir que prefiero mi universidad danesa a este respecto. Es que allá no tenemos estas precauciones simplemente porque, afortunadamente, no son necesarias.

Aunque el Tec es un lugar donde todo el mundo tiene mucha prisa y mucho trabajo por las tareas y los exámenes, también hay lados relajantes. Si andas con un poco de estrés, sólo hay que echar un vistazo a los pavoreales o los gamos que siempre andan con tranquilidad. O puedes sentarte en un banco y observar los patitos que dan un paseo con su mamá al lado del estanque.

La madre de Bambi y sus amigos

Un grupo de pavosreales

Otra diferencia entre el Tec y mi universidad danesa es que aquí hay muchas más posibilidades de hacer deportes y ejercicio. Me gusta mucho que sea posible ir gratis al gimnasio, que haya un montón de equipos de todo tipo de deportes y que haya albercas tanto abiertas como cubiertas. El Tec hace mucho hincapié en que los estudiantes hagan ejercicio y mantengan un estilo de vida saludable y ofrecen los medios para esto, lo cual es digno de admiración. También es posible hacer muchas acitividades extra-curriculares como salsa, tango o teatro. Durante todo el semestre hay espectáculos en el teatro del Tec entonces siempre se puede ir para allá si se aburre.

A modo de conclusión, recomendaré a todo el mundo visitar el pequeño pueblo que es el Tec ya que es una gran experiencia para alumnos internacionales formar parte de la vida en él, tanto académica como personalmente.

sábado, 25 de abril de 2009

La experiencia de vivir en una familia anfitriona

Por Regitze Hansen, Dinamarca

Mis razones para eligir vivir con una familia anfitriona era que creía que sería una buena manera de conocer la cultura, los costumbres, la comida del país y también para aprender mucho del idioma y practicarlo mucho con la familia.
Mi experiencia ha sido una mezcla de cosas buenas y cosas malas como se pudiera imaginar. Me parece que es difícil encontrar un buen balance en la relación entre la familia y los jóvenes que viven con ella. Lo que lo hace muy difícil es por supuesto también las diferentes culturas de las cuales venimos. En mi experiencia he tenido menos relaciones con la familia de lo que esperaba al eligir vivir con una familia anfitriona.
Al principio la familia me parecía muy abierta, muy amamble, muy hospitalaria y muy interesada en que fuéramos (mi compañera de cuarto y yo) parte de la familia. Como es muy normal aquí en México todos en la familia trabajan mucho y por eso es claro que no tienen mucho tiempo para estar con los estudiantes que viven con ellos. Al principio los vemos más a menudo pero con el tiempo ni siquiera se sentaron a cenar con nosotros. Lo que he visto en este caso y también en otras situaciones con mexicanos es que a veces son un poco más hospitalarios al principio que lo son más tarde y que dicen muchas cosas al principio que más tarde no van a cumplir solamente para dar a la gente una buena impresión de ellos a la primera vista.
Aunque entre estudiantes y la familia hay mutuo respeto y cada uno se percibe como personas decentes es posible llegar a ofender a los otros sin quererlo solamente porque tenemos diferentes costumbres. Nuestras diferencias culturales nos hacen actuar de la manera que de nuestra perspectiva es la mejor pero no significa que lo es para la otra persona y por eso tenemos malentendidos culturales. Las cosas buenas que he experimentado en la familia es que realmente uno ve como es una familia normal, corriente y buena en México y como es la cultura mexicana vivida en las familias diariamente.
Una gran parte de la cultura mexicana es la comida la que también es una cosa importante de la experiencia de vivir con la familia. Viviendo con una familia mexicana te hace probar mucha comida rica pero por supuesto también van a haber algunas cosas que no te gustan porque los costumbres de la comida también son diferentes.
Generalmente mi estancia con la familia ha sido buena. La chica que ha vivido conmigo y yo hemos podido tener privacidad porque hemos tenido como una parte separada de la casa para nosotras solas. Hemos podido ir y llegar como queríamos. Ha sido un poco difícil tener visita de amigas (amigos no se puede, pero eso es regla del Tec y uno lo sabe antes de vivir entonces está bien) porque hemos tenido que respetar las reglas de la familia como es su casa, entonces eso es una cosa un poco mala que se debe considerar al eligir este tipo de hospedaje. También hemos tenido unos pocos problemas con la comida a veces porque estamos acostumbrados a comer diferentes cosas y más verduras de las que se comen aquí y también hemos tenido algunos conflictos en los cuales hemos llegado a ofender a la madre y ella también un poco a nosotras lo que no es muy agradable y muy lamentable. Pero del todo no creo que me hubiera gustado estar con otra familia en lugar de esta.
Creo que he aprendido mucho de la mentalidad mexicana de vivir con la familia, mucho sobre la cultura y también he practicado mi español con ellos aunque me hubiera gustado que hubiera sido más. Estoy alegre por haberlo eligido pero si no hubiera sido por mi compañera de cuarto me hubiera sentido muy sola viviendo con la familia porque no vas a llegar a ser parte de la familia.
Para dar consejos a otros estudiantes que piensan vivir con una familia anfitriona aquí en México les diría que tienen que pensar mucho en que cómo son como personas. Tienen que ser buenos en adaptarse a la manera de vivir de otras personas, a nueva comida y estar seguros que tienen y muestran mucho respeto por los demás. Y también hay que tener en cuenta que los conflictos son casi imposibles de evitar y no necesariamente tiene que ser porque la familia o los estudiantes son malas personas o no tienen respeto. Puede ser solo porque lo que uno considera como ofensivo otra persona no lo considera así por nuestras diferencias culturales.